El COP reivindica la incorporación de la figura del/a psicólogo/a a AP para atender estas problemáticas
El 59% de los españoles ha asegurado sufrir problemas de estrés, mientras que un 48% cree que tiene depresión en alguno de sus grados y un 23%, problemas de ansiedad.
Los jóvenes entre 18 y 24 años son los que tienen una peor situación mental. De hecho, el 25% dice tener estados de depresión severos y el 9% ansiedad. Preguntados por el estrés, el 70% de los jóvenes de 18 a 24 años dice sufrir estrés. Mientras el 64% de la población dice que es susceptible de sufrir ansiedad, estrés o depresión en España, este porcentaje sube al 85% entre los jóvenes del conjunto de la muestra.
Son datos del estudio internacional de Salud Mental del Grupo AXA que recoge, además, que las mujeres son más propensas a reconocer problemas de salud mental con un 50% de ellas en mala situación mental frente al 36% de los varones.
Para Ana Jiménez, directora de Salud de AXA España, “los datos de este último informe de AXA reflejan que la salud mental en España sigue siendo un problema de primer nivel al que todos tenemos que prestar más atención, sobre todo en colectivos más vulnerables como los jóvenes”.
Incertidumbre e inestabilidad
Cada persona, (17.000 personas de 16 países han participado en esta encuesta), dice estar afectada, al menos, por cinco aspectos que condicionan su salud mental siendo la “incertidumbre sobre el futuro en un mundo que cambia rápidamente; la inestabilidad financiera e inseguridad laboral, la exposición constante a las noticias negativas; la agitación social y política; y la soledad y el aislamiento social” las más relevantes.
Respecto al seguimiento profesional, según informa la nota de prensa de AXA, el 53% de los españoles dice haber compartido problemas de salud mental con un sanitario, porcentaje que se reduce al 23% si hablamos de psicólogos o psiquiatras (tasa que se elevan al 60% y 35% respectivamente en el caso de los jóvenes de 18 a 24 años).
En torno al 39% de los diagnósticos los realiza un psicólogo o un psiquiatra, mientras que un 32% los identifica un médico de cabecera. Entre los motivos para no ser atendido por un profesional, los encuestados han alegado el coste de las consultas médicas y de los tratamientos (28%), la percepción de que no tiene sentido y de que no les proporcionará mejoras (27%) o la creencia de que los problemas de salud mental no son lo suficientemente graves como para justificar esta atención médica (26%).
Para superar los problemas mentales del pasado, el 41% de los españoles dijo tener que haber recurrido a ayuda profesional con medicación, un aspecto que convierte a España en el país con mayor uso de fármacos de la muestra.
Uso de la IA para tratar los problemas de salud mental
La irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) está también afectando a la salud mental y ya un 24% de las personas, según el estudio, dicen que utilizan funcionalidades como “chat Bot de terapeuta virtual impulsado por IA que ofrece apoyo, orientación y estrategias de afrontamiento” o “aplicaciones de mindfulness y meditación que utiliza IA”.
Aunque en el caso de los jóvenes este uso es de más del 45%, los datos de España aún están más alejados de otros países de la muestra, principalmente los asiáticos.

Pedro Rodríguez, vocal de la Junta Directiva de la División de Psicología Clínica y de la Salud COP, y Ana Jiménez, directora de Salud de AXA España, en un momento de la presentación del Informe – Fuente: AXA – Fecha: 31/03/2025
Pedro Rodríguez, vocal de la Junta Directiva de la División de Psicología Clínica y de la Salud del Consejo General de la Psicología de España, organización que ha participado en este informe del Grupo AXA, señaló que, aunque estas herramientas pueden ser de cierta utilidad, “porque puede ayudar a realizar diagnósticos por su capacidad de recopilar y mostrar datos de forma inmediata, lo hace sin tener en cuenta los matices emocionales”. Por ello, aseguró, “es importante la figura del profesional de la salud mental”.
Psicólogos y psicólogas en Atención Primaria
Para Pedro Rodríguez, los datos del informe demuestran que «estamos ante un problema no menor relacionado con la salud mental. Por esto que es imprescindible ampliar los recursos de psicólogos clínicos y sanitarios tanto en el sistema público de salud como en el privado y en particular en los servicios de atención primaria para atender estas demandas.”
Si esta demanda, añadió, “no se atiende cuando se produce, se acabará cronificando con consecuencias muchas veces irreversibles sobre el bienestar emocional de las personas”.