En un esfuerzo conjunto por mejorar la salud mental en toda Europa, una delegación encabezada por la Asociación Holandesa de Salud Mental y Atención a las Adicciones (de Nederlandse ggz) se ha reunido en Bruselas con otras partes europeas involucradas en el apoyo a la salud mental. La delegación incluye también a representantes de MIND (asociación de apoyo a la salud mental infanto-juvenil), el Instituto Holandés de Psicología (NIP, Nederlands Instituut van Psychologen) y la Asociación Holandesa de Psiquiatría (NVvP, Nederlandse Vereniging voor Psychiatrie), que se han unido con el objetivo conjunto de fomentar «una sociedad mentalmente más sana para 2035».
Durante su visita, la delegación ha participado en fructíferos debates con miembros de la Federación Europea de Asociaciones de Psicólogos (EFPA) y la Asociación Europea de Psiquiatría (EPA, European Psychiatric Association).
Manifestando su preocupación por la salud mental de las personas y afirmando que el apoyo y la atención a quienes presentan síntomas psicológicos o problemas de salud mental están «sometidos a una presión intolerable», su iniciativa pone de relieve la necesidad apremiante de actuar, abordando los desafíos de la salud mental de manera proactiva. Al unir sus esfuerzos, estas organizaciones pretenden crear una agenda de trabajo integral, desarrollar temas prácticos y fortalecer la cooperación con otras partes involucradas en el apoyo a la salud mental.

Tal y como señalan las organizaciones holandesas en un manifiesto firmado de forma conjunta, los cambios demográficos -como el crecimiento y el envejecimiento de la población-, y las crecientes incertidumbres sociales, han provocado un aumento de los problemas de salud mental. Como resultado, se necesitan más cuidados y apoyo, mientras que los recursos y el personal laboral están bajo presión. Ante esto, se necesita implementar reformas de aquí a 2035, para garantizar que las personas con problemas de salud mental reciban la ayuda adecuada y que la salud mental de la población mejore.
Perspectivas para el año 2035
Si se emprenden acciones inmediatas en pro de la salud mental, las organizaciones esperan que, para 2035…
- Todas las personas que presentan problemas de salud mental recibirán la atención y el apoyo adecuados en el momento y el lugar adecuados. Sin tiempos de espera inaceptables en la atención de salud mental y que ésta será accesible para todos/as.
- Siempre que sea posible, cualquier persona con problemas de salud mental tendrá el espacio y la oportunidad de elegir por sí misma la atención y el apoyo que necesita. Existirá una amplia gama de opciones disponibles, como el contacto entre iguales, los centros de atención y recuperación autodirigidos, los servicios de salud mental y las oportunidades suficientes (incluso en el ámbito social), para participar en la sociedad.
- La atención y el apoyo estarán enfocados en las personas que los necesitan, adaptados a sus necesidades, ampliándose o reduciéndose fácilmente. El entorno de la persona tiene un papel importante en esto (atención en red).
- Los y las profesionales de la salud tendrán un espacio para brindar atención personalizada, contando, para ello, con el apoyo del sistema de atención a la salud. La atención será de buena calidad y la brindarán profesionales bien capacitados y motivados.
- La salud mental recibirá la atención que merece en todas las facetas de la vida, como el sustento, la vivienda, el trabajo, la educación, etc., es decir, tanto a nivel individual como en la sociedad en su conjunto. La salud en todas las políticas es el punto de partida.
- Se dará prioridad a la prevención de los problemas de salud mental mediante la detección temprana, las medidas preventivas, la (auto)ayuda (incluidas las opciones digitales) y el apoyo de bajo umbral. La propia red de la persona (en la comunidad, en el trabajo y en la escuela) debe servir de base en la medida de lo posible.
- El/la cliente que presenta problemas de salud mental crónicos o de larga duración recibirá la atención o el apoyo adecuados. Si es necesario, en una institución, y, si es posible, en su comunidad. Incluso cuando la atención haya sido impuesta por un tribunal, se fomentará alguna forma de participación significativa en la sociedad. Habrá suficientes viviendas adecuadas disponibles para estas personas.
De cara a hacer realidad esta perspectiva, las organizaciones firmantes consideran necesaria la actuación de las diferentes partes: la sociedad, el sistema político, las organizaciones que brindan apoyo y los cuidados formales e informales, siendo clave elegir quién asume qué responsabilidades. Asimismo, hay cuatro cuestiones clave que deben abordarse desde ahora y en los próximos años, tanto de forma conjunta como individual y con otras partes interesadas, para lograr que esta perspectiva prometedora sea una realidad:
1. Garantizar un apoyo y una atención que cambien según las necesidades del o de la cliente
- Las personas que necesitan apoyo y atención en materia de salud mental deben poder contar con que estos cuidados y apoyos sean rápidamente accesibles, apropiados y eficaces. Los cuidados y apoyos deben cambiar según las necesidades de las personas que los requieren y deben poder ampliarse o reducirse de manera flexible. La autodirección y la red desempeñan un papel importante en este sentido.
- Son las estructuras informales (como los familiares, las personas con experiencia vivida y los pares) que rodean a un/a cliente las que son esenciales si se desea ampliar y reducir la escala con mayor facilidad y permitir que el/la cliente acceda a la atención y el apoyo con mayor fluidez. Entre los compromisos adoptados por las organizaciones, destaca la inversión en programas de prevención y de alerta temprana, como Primeros Auxilios en Salud Mental y detección temprana en las escuelas, para identificar y abordar los problemas de forma temprana, y la disponibilidad de opciones de tratamiento digital que mejoren la calidad de la atención, ahorren trabajo y/o agreguen valor junto con otros tratamientos, en función de las necesidades del o de la cliente.
2. Asegurar una organización y una financiación flexibles y adaptables
Si el sistema de atención y apoyo debe cambiar con las necesidades de la persona que lo requiere, la financiación y el diseño deben permitirlo, siendo una organización y financiación adaptables y flexibles requisitos previos importantes para ello.
3. Garantizar la disponibilidad de suficientes recursos humanos
- Las personas con problemas de salud mental tienen derecho a recibir una atención y un apoyo adecuados. Para ello es necesario contar con recursos humanos adecuados, tanto formales como informales. El mercado laboral de la atención de salud mental en los Países Bajos está sometido a una gran presión y el empleo de expertos por experiencia, la atención informal y la disponibilidad de contacto entre pares aún no están a la altura. La creciente demanda de atención y apoyo adecuados, combinada con una escasez, cada vez mayor, de profesionales sanitarios y de personal, plantea una grave amenaza a la continuidad, la sostenibilidad y la calidad del sistema de atención de salud mental.
- A este respecto, consideran necesario apoyar a los y las profesionales sanitarios de diversas formas para que experimenten una mayor satisfacción laboral. Por ejemplo, mejorando las condiciones de empleo primario y secundario para aumentar el atractivo del sector sanitario y retener al personal o cerrar la brecha entre los ingresos en el sector sanitario y otros sectores.
- Otra necesidad señalada aquí es la de asegurar que el número de plazas de formación para profesionales de la salud mental se corresponda con las necesidades en el campo, así como invertir en programas de formación de alta calidad para satisfacer la demanda futura.
4. Asegurar una buena calidad, conocimientos y datos en el sector de la salud mental
- Con el fin de lograr una salud mental más sana en 2035 se necesitan conocimientos, habilidades, datos y una atención y un apoyo de calidad. La atención a la salud mental suele considerarse una “caja negra” en la que los procesos y los resultados de la atención son difíciles de comprender. Esta imagen se deriva de la complejidad de los síntomas de salud mental, combinada con la variabilidad de los tratamientos y los resultados en la práctica.
- Para ello, las organizaciones subrayan la trascendencia de una perspectiva común sobre la atención adecuada, el intercambio de conocimientos y el ciclo de aprendizaje y mejora. Esto implica una serie de acciones, entre ellas, la búsqueda activa de la investigación científica y los tratamientos eficaces para la atención de la salud mental en la práctica junto con universidades e institutos de investigación; la promoción de publicaciones que pueden ayudar a mejorar la base de conocimientos y el desarrollo de tratamientos eficaces, o la integración del conocimiento científico en la práctica diaria para mejorar la calidad de la atención y la eficacia de los tratamientos.
- Según afirman, «promover el intercambio de conocimientos entre profesionales de la salud, investigadores y otros actores sociales puede estimular el progreso científico y la innovación en el sector de la atención de salud mental y mejorar la calidad de la atención y el apoyo». En este sentido, la atención de salud mental especializada y la función de consulta desempeñan un rol esencial.
Tal y como ha señalado la EFPA, este esfuerzo colaborativo marca un paso fundamental para abordar los problemas de salud mental tanto a nivel nacional como europeo, con el objetivo de lograr un futuro mentalmente más saludable para 2035.
Se puede acceder al comunicado (en inglés) desde la página web de la EFPA o bien directamente aquí: