7 de cada 10 profesores presentan riesgo de trastornos de ansiedad o depresión en el contexto de pandemia
15 Mar 2021
La alarma sanitaria de la COVID-19 ha causado un grave impacto psicológico en el colectivo de docentes y profesores. Así lo recoge el Informe Educación, elaborado por la consultora Affor Prevención Psicosocial a partir del estudio Impacto del COVID-19 en la salud psicológica de los trabajadores en España. Los resultados se han extraído de una muestra de más de 400 profesionales dedicados a la educación que han sido entrevistados durante los meses de abril y junio. El análisis de los datos revela que 9 de cada 10 profesores ha sufrido problemas de sueño de manera frecuente o habitual, así como nerviosismo, irritabilidad o tensión derivados de la crisis sanitaria. A estos problemas le sigue la aparición de frecuentes dolores de cabeza (79,2%) y retraso en el comienzo de las tareas (62,9%). |
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Asimismo, los profesores señalan algunos síntomas que se han visto especialmente agudizados, al manifestarse de manera más frecuente o mucho más frecuente de lo habitual, tales como la sensación continua de agobio o en tensión (64,6%), la incapacidad para disfrutar de las actividades diarias (60,6%), las dificultades de concentración (58,7%) y los problemas de sueño por preocupaciones constantes (55,2%), de forma que 4 de cada 10 docentes afirma sentirse poco felices o deprimidos (42,7%). Aplicando los criterios de riesgo para el desarrollo de trastornos de salud mental de la escala de Goldberg, los autores del informe señalan que el 71,3% de los profesores necesitaría una evaluación en profundidad desde el área de salud ocupacional en relación con sus síntomas de ansiedad o depresión. La mayor exposición de este grupo profesional a un posible riesgo de contagio por COVID-19, así como las exigencias urgentes para adaptar su modelo de enseñanza al entorno digital y a las medidas de seguridad impuestas para frenar el contagio, entre otras circunstancias, han supuesto un importante impacto psicológico en este grupo. Tal y como ha señalado Carmen Rodríguez, directora del área de Intervención Psicológica de Affor en una nota de prensa: el sector educativo es tradicionalmente uno de los más expuestos a la ansiedad y que más se ha visto afectado desde el inicio de la pandemia por lo que con el inicio del curso escolar las consejerías de educación y los centros educativos deberían reforzar el seguimiento de los riesgos psicosociales entre los profesores para evitar que su incidencia aumente. Se puede acceder al documento en el siguiente enlace: | ||||